La arpillera, yute o sencillamente tela de saco es un elemento decorativo fácil de usar y que nos aportará un toque rústico y vintage a nuestra decoración. Ideal para realizar proyectos DIY por la facilidad de uso y lo básico de los acabados. Al ser una tela basta no precisa de finos acabados, cualquiera puede trabajar con ella.

Unas fundas para los almohadones hechas con sacos de arpillera son muy fáciles de elaborar, tal vez lo más difícil sea conseguir los sacos pues ya no se usan como antaño. Pero seguro que podemos encontrar alguno en rastrillos o en tiendas de decoración, aunque sean reproducciones. Sólo habrá que recortar y adaptarlos a las mediadas de las cojines que tengamos, la costura es del nivel más básico por el grueso entramado de la tela de yute.

En tiendas de manualidades podemos encontrar tela de arpillera de distintos tamaños, podemos forrar con ella una estructura para corona y hacer flores de tela con recortes de tela. Fácil y muy decorativo.

Un camino de mesa con tela de arpillera teñida es facilísimo de hacer y como podéis ver en la imagen superior queda francamente bien. Recortar la tela a la medida que precisemos, teñirla con tinte para tela, siguiendo las instrucciones del fabricante y listo. Tendremos un mantel o un camino de mesa realmente original y práctico.

Arte para la pared con tela de arpillera es otra de las posibilidades decorativas de este material. Forramos un lienzo, una madera o cualquier objeto cuadrado o rectangular y añadimos una letra en tela estampada. Una combinación fantástica y de una tremenda sencillez.

Para tapizar el asiento de una vieja silla podemos usar un trozo estampado de un saco de yute. El impacto visual es muy grande y nos quedará una maravillosa silla para colocar en el recibidor por ejemplo.

Fotos: bhg.com

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