Esta casa de verano totalmente blanca construida en las afueras de Moscú por el arquitecto Peter Kostelov  tiene tumbonas y un balancín pero no dispone de ventanas o puertas. Hay que fijarse bien en las fotos, a primera vista parece que estemos mirando una maqueta construida en papel. La casa fue diseñada para un programa de la televisión rusa en la que clientes y arquitectos se reúnen para intercambiar ideas antes de que el arquitecto lleve a cabo el desarrollo del proyecto.

Se otorgó libertad absoluta al arquitecto para desarrollar su imaginación, con la única salvedad de que no debía haber cancha de baloncesto. Kostelov diseñó una casa abierta totalmente al exterior, con persianas enrollables para las ocasiones en que se requiera más refugio.

Tumbonas integradas en el espacio de la terraza y una bañera, la dacha es una residencia de verano rusa y ésta se ha planeado como lugar de ocio y esparcimiento. Descanso y las actividades relacionadas con el tiempo libre, como las barras instaladas en la pared, frente al balancín, a modo de pequeño gimnasio.

Una rústica ducha de cubo para refrescarse al salir de la sauna que se ha construido en la casa.

El interior de la casa, también blanco, discurre entre las enormes aberturas que dan al exterior. A cubierto del gran solarium que es el techo de la casa.

Toda la casa está orientada al disfrute del calor, una necesidad para los rusos. Ellos tras los gélidos inviernos que soportan gustan de pasar el verano tomando el sol y realizando actividades al aire libre. Esta dacha refleja los gustos de los rusos en ese aspecto. Sol, agua y la sauna siempre omnipresente en su cultura.

Es una curiosa construcción para disfrutar del verano, y como el cálido verano ruso puede ser también agobiante se ha dotado a la terraza superior de la casa de un sistema de refrigeración por nebulización de agua.

Fotos: dezeen.com

Te puede interesar: