En ocasiones nos esforzamos en tener una decoración original en nuestra casa y nos gastamos cantidades considerables de dinero cuando tenemos la solución muy cerca de nosostros. Seguro que el que más o el que menos colecciona alguna cosa aunque sea de modo informal o lo hacía alguien de la familia y tenemos todo bien guardado en cajas. Pues bien no hay más que desembalar esas cajas que guardan viejos objetos y disponernos a colocarlos en un lugar destacado de nuestra casa.

Cualquier colección nos servirá y podemos ordenarla tanto por formas como por colores y con una sencilla puesta en escena tendremos resuelta la decoración de ese rincón que se nos resiste.

Y cuando no tenemos ninguna colección a mano podemos simularla como en el ejemplo de la foto superior. Las siluetas de los miembros de la familia al estilo decimonónico cubrirán un buen espacio de pared de forma elegante y económica.


Ejemplos y estilos hay para todos los gustos, desde los más barrocos a los más minimalistas. Introducir un mueble o un objeto decorativo antiguo en un ambiente moderno creará un maravilloso contraste que enriquecerá la decoración sin recargarla en absoluto.

El apilamiento es todo un arte y si consigues apilar unos cuantos libros junto con algunos objetos característicos podrás decorar una estancia de una forma fácil y rápida.

Los objetos singulares, raros o llamativos también son una buena baza decorativa. Un cuadro singular encontrado en un mercadillo, unas lámparas elegantes y curiosas junto a los tiradores de borla en el mueble metálico hacen de esta decoración un ejemplo perfecto del buen uso de objetos peculiares.

Como estamos viendo en estos últimos tiempos la combinación de muebles antiguos en ambientes decorados en estilo moderno es una buena fórmula para decorar con originalidad y carácter.

Fotos: bhg.com

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