Cuartos de baño integrados en el dormitorio

Cada vez es más habitual encontrar los cuartos de baño integrados en el propio dormitorio, no como una estancia distinta, sino como una superficie más de estas habitaciones. Ambas zonas pueden quedar separadas una de otra mediante una mampara de cristal, de forma que se facilite una cierta intimidad, o directamente se hace situando la bañera en un rincón apartado de la cama.

Pero tampoco es nada raro encontrar la zona de baño junto a la propia cama, en una inesperada fusión de ambientes que constituye una propuesta novedosa pero, a fin de cuentas, también cómoda y práctica.



De este modo el dormitorio queda establecido como el lugar de mayor intimidad de la vivienda. Es una parcela privada, ideada por completo para el descanso y la higiene diaria. Esta propuesta de unir ambos lugares no resulta tan disparatada, a juzgar por las imágenes que os mostramos. Todo lo contrario, guarda una profunda coherencia, y la solución de separación mediante el cristal es estéticamente buena. Añade mucha armonía al conjunto.



Constituye una vuelta de tuerca a la distribución de los espacios en el interior del hogar. Son espacios multidisciplinarios, si los queremos llamar así. Ya no tiene por qué estar todo dividido, ahora se pueden fusionar ambientes que casan a la perfección: la cocina con la office o comedor, el salón y la cocina, el baño y el dormitorio… En lugar de aparcelar, las casas contemporáneas tienden a crear un espacio mucho más abierto, conectando así unas habitaciones con otras, abriendo el espacio en lugar de cerrarlo. Y dejando, por tanto, un interior mucho más luminoso, que no crea sensación de agobio sino que es garantía de bienestar.


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