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Guía para la calefacción del hogar

Cuando sabemos que el frío está llegar es mejor comenzar a prepararnos. Debemos decidir qué tipo de calefacción vamos a implementar o tenemos que armar una lista de lo que nos está faltando en casa. Y pensar en la calefacción implica pensar en un presupuesto que tendremos que gastar. Conocer nuestras necesidades y espacios es la base para tomar una buena decisión.

El frío llega y tenemos que encontrar un equilibrio entre lograr tener una casa acogedora y calefaccionada y la factura que tendremos que pagar por ello. Una buena combinación para que nuestro bolsillo no sufra al extremo. El objeto es lograr la máxima efectividad.

Lo que debemos tener presente de antemano es que hoy en día tenemos la facilidad de poder comprar todos nuestros insumos y equipos desde la comodidad de la casa. No necesitamos salir corriendo de casa a buscar tiendas, comprar precios y, luego, quebrarnos la cabeza para ver cómo llevamos todo casa. Ese es un problema que ya está solucionado con tiendas como Materialesdefabrica.com Una vez que ya conocemos el tipo de calefacción que más nos conviene y se adapta mejor a nuestro presupuesto, comprar los calentadores o las calderas que necesitamos está a sólo un clic de distancia.

Existen diferentes tipos de calefacción

Pero para poder comprar tenemos que conocer los tipos de calefacción para nuestro hogar. A ellas las podemos dividir en siete grandes grupos: 1- calefacción a gas, 2- calefacción eléctrica por acumulación, 3- calefacción eléctrica por convectores, 4- emisores termoeléctricos, 5- suelo radiante, 6- bomba de calor y 7- caldera con radiador de agua

1- Calefacción a gas

Es gas es la fuente de energía por excelencia. La más utilizada alrededor del mundo. Y puede utilizarse de forma integral en el hogar, vale decir, para calefaccionar la casa, para cocinar o para tener agua caliente en los baños y cocinas de casa. Pueden utilizarse para todo y, a su vez, podemos encontrar 3 tipos: a- gas propano, b- gas natural y c- gasóleo C
Los tres poseen ventajas y desventajas. Lo cierto es que a manera general podemos decir que la calefacción a gas es una forma de energía limpia, muy eficaz y que no contamina, pero debemos analizar cada tipo por separado.
Gas propano: es el más potente que el gas natural a la hora de calefaccionar. Si bien es instalarlo es relativamente sencillo y quedará en el exterior de nuestra casa, su desventaja es que requiere de estar siempre controlando y verificando en nivel de los depósitos de gas para ir cambiando y repostando cada vez que sea necesario. También debemos tener en cuenta que al encontrarse en depósitos y en exterior, es necesario estar atentos al estado de los equipos por razones de seguridad.
Gas natural: genera un muy buen calor y es una de las más populares. El gas llegará desde el exterior a la casa y por tanto no necesitaremos preocuparnos por el almacenamiento. Pero debemos tener en cuenta que, si vivimos fuera de la ciudad, puede ser un poco más complicado tenerlo ya que los suministros de este servicio son escasos al salir de los espacios urbanos. No obstante es una energía de calefacción limpia y que tiene un costo medio.
Gasóleo C: si bien es una buena fuente de energía para calefaccionar casas grandes, es de los más peligrosos. Los taques que lo almacenan deben quedar dentro la casa, es un poco más sucio y contaminante y es el sistema más difícil de instalar.
Para cualquiera de los tres necesitaremos de radiadores para poder conseguir un calor homogéneo dentro de casa.

2- Calefacción eléctrica por acumulación

Un verdadero clásico, y de los más usados, especialmente en países como España, Alemania, Italia. Los aparatos disponibles para tal fi transforman la electricidad en calor gracias al conjunto de resistencias eléctricas que llevan por dentro.
Instalar estos equipos, usualmente, es sólo sacarlos de la caja y enchufar, salvo que queramos fijarlos a la pared. Podemos encontrar una gran variedad de equipos, muy económicos y que no requieren de mantenimiento alguno. No consumen oxígeno ni emiten gases contaminantes y el individuo pueden llevarlos consigo a todas las estancias de la casa. Son perfectos cuando queremos calentar un lugar específico en un momento determinado. Pero, lamentablemente, no sirvan para calefaccionar grandes ambientes y su consumo puede ser elevado. Esto último es muy importante tenerlo en cuenta para evitar sorpresas desagradables a la hora de recibir la factura por los consumos realizados.
Es un muy buen sistema de calefacción para zonas en las que no hace mucho frío y para hogares pequeños.

3- Calefacción eléctrica por convectores

Otro sistema de calefacción muy popular, cuyo funcionamiento es mediante una resistencia que calienta el aire que pasa por los convectores. Es un sistema perfecto para casas ubicadas en zonas cálidas y el agua caliente se obtiene mediante un termo. Su instalación no requiere de grandes obras o trabajos y es una forma muy buena de tener agua caliente en casa. Pero debemos tener presente que al tener un consumo medio a alto y dependiendo del costo del kw/h, puede ser muy costoso, incluso cuando el sistema no se está usando. Recordemos que el termo mantendrá el nivel de calor en el agua todo el tiempo.

4- Emisores termoeléctricos

Seguramente todos hemos tenido uno de éstos en casa alguna vez. Son los conocidos radiadores de aceite. Su sistema para transmitir calor consiste en un aceite térmico que se calienta mediante resistencias eléctricas que se encuentras blindadas en un acero especial. Cada uno que tengamos en casa será independiente y podremos conectarlo en cualquier lugar así como usarlos cada vez que lo deseemos. No requiere de obras de instalación, ni de tuberías o calderas. Cada uno de los aparatos suelen tener un termostato y un programador que nos ayudan a regular el calor y el tiempo de uso para poder ahorrar energía. El aceite no representa riesgo alguno y no consume el oxígeno. Otra de sus ventajas es que una vez que los apagamos, continúan irradiando calor por varias horas más hasta que se enfrían por completo. Pero, como todos los sistemas, tiene un punto débil y es que si la superficie a calefaccionar es muy grande, necesitaremos de muchos radiadores y el costo eléctrico se elevará sustancialmente.

5- Suelo radiante

Es una de las mejores formas de calefaccionar los espacios en los climas más fríos y es considerado uno de los más sanos. Este sistema consiste en una instalación eléctrica o de tuberías por las que circula agua caliente y que se encuentra bajo los suelos de la casa. Su instalación requiere de grandes obras y mucho trabajo, pero calor será irradiado por toda la superficie.
Es un sistema seguro y muy bueno si hay niños en casa. Pero tengamos en cuenta que requiere de una buena inversión inicial y que requiere de levantar todo el piso de la casa para poder instalarlo. Nos permite ahorra en el consumo eléctrico (aproximadamente de un 10% a un 30%).

6- Bomba de calor

Es un sistema que podremos utilizar todo el año, nos dará calefacción en invierno y aire frío en verano, todo con el mismo aparato. Es un sistema multiusos, de poco costo para instalarlo y que nos simplifica la vida durante todo el año. Encontraremos una gran variedad de marcas, estilos y capacidades. Es importante remarcar que si bien nos reduce el consumo energético, necesitamos cambiar sus filtros regularmente para evitar la acumulación de residuos, ácaros y demás partículas que pueden provocar alergias a los integrantes de la familia.

7- Caldera con radiador de agua

El uso de este sistema de calefacción clásico está muy difundido alrededor del mundo. El calor de este tipo de calefacción se genera mediante la quema de un combustible como el gas natural en la caldera (situada en un lugar específico de la casa o del edificio en que vivimos). Es esta caldera la que distribuye hacia los radiadores el agua caliente. Este sistema es muy bueno para calefaccionar desde grandes a pequeñas estancias. Y para su instalación necesitaremos de grandes obras por las tuberías y todo el sistema de distribución. Pero debemos tener en cuenta que es otro de los sistemas que nos dará una de las formas de calefaccionar más sanas para nuestra familia.

Sabiendo ya qué tipo calefacción nos conviene más, hacer nuestras compras será mucho más sencillo y a un solo clic de distancia.

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