Coloridas, expresivas y llenas de detalles encantadores, así son estas propuestas de cocina donde se aprecia un toque muy pop. Desde tonos pastel hasta una paleta de colores eléctricos, hay de todo en estas cocinas a las que une un denominador común: la idea de hacer de estos espacios un lugar divertido, único y con personalidad. Veamos de qué diferentes maneras podréis dar este toque pop a vuestra cocina sin necesidad de reformar por completo.

Colores cálidos: usar colores cálidos y chillones para amueblar la cocina es una premisa de la que se puede partir para darle un estilo distinto. Taburetes retro, mucho rojo, fucsia, amarillo o naranja… y muchos complementos y accesorios en colores divertidos, como los de esta primera propuesta.

Accesorios pop: El uso de accesorios con otro estilo puede darle a la cocina ese toque indiscutible que rompa con la formalidad y haga de ella un lugar especial de la casa. En este sentido, podemos usar una vajilla más personalizada, con dibujos, o pequeños electrodomésticos de colores, además de otros pequeños utensilios propios para cocinar con características más personalizadas, ideal para coleccionistas.

Colores pastel: otra opción es pasarse a los tonos pastel. Una gama en rosa y azul pastel puede convertir la cocina en el escenario pop por antonomasia, con un estilizado punto vintage. Es el caso de nuestra siguiente propuesta:

También en contramos esta otra propuesta, en una línea distinta. Se trata de una cocina de expresión mínima con un colorido en rojo, fucsia y blanco. Esta cocina desprende, por encima de todo, modernidad pop y diseño de lujo:

Terminamos con un concepto de lo pop que se asemeja más a esas cafeterías de los años 50 y 60: tonos pastel en crudo, asientos con estampados geométricos y muebles retro, como esa mesa con pie circular. Líneas rectas, amplitud y un contraste de colores realmente pop.

Fotos: archiproducts.com ; kitchenbuilding.com

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